Germán no es el man

abril 26 de 2016
Por Ricardo Abdahllah/ No voy a unirme a los que se quejan de que los fans de un youtuber monopolizaran las entradas a la Feria del Libro (eso que ahora llaman “Filbo”). Germán Garmendia estaba allí para promocionar un libro. Que su obra, que nadie de más de venticinco años ha leído, se llame Chupa el perro, es lo de menos. Primero porque podría ser el título de una obra de Efraím Medina (y lo digo sin juicios de valor) y segundo, porque vivir más de venticinco años es una estupidez, como decía Andrés Caicedo. (A veces tengo la impresión de que Andrés Caicedo ha envejecido con nosotros, de que nadie de menos de venticinco lo lee ya).
Seguir leyendo

Infernal

abril 25 de 2016
Por John William Archbold/ A finales del siglo XIX fue inaugurado en el barrio Montmartre de París un lugar que bien podría considerarse el ancestro de los restaurantes temáticos contemporáneos: El Café Infierno, un sombrío rincón de la Ciudad Luz, que parecía rendir homenaje a aquella esquina de la conciencia que acorralaba los impulsos a través del temor. Desde la excéntrica decoración hasta el “Pase y sea maldito” con que solía saludar el maître, sin olvidar los nombres bizarros que se le adjudicaba a los licores y el demoniaco uniforme de los camareros. Todo parecía extraído de la página más sádica de La Divina Comedia de Alighieri. Era el lugar favorito de filósofos testarudos y artistas apóstatas, que disfrutaban de un trozo del Gehena ardiendo muy lejos de las murallas de Jerusalén.
Seguir leyendo

Carta al Diablo

abril 20 de 2016
Me has mentido. Me convenciste de que soy tuyo y solo tuyo; de que soy un ser ruin, infectado, lujurioso, criminal. Jugaste con mi ingenuidad de criatura falible. Me usaste todo este tiempo. Aborrecí mi rostro en el espejo y me esmeré en apartarme de la maldad que cargo desde mi nacimiento. Me avergoncé de mis apetitos, de mis ínfulas, de mi ambición. Me obligué a postergar mi pereza y mis fornicaciones para las horas altas, a escondidas, a salvo incluso de las miradas de mis cómplices. Deshonré a mis enemigos con perdones falsos y me fui quedando sin adversarios, solo en medio de los amores fastidiosos e hipócritas.
Seguir leyendo

Colombia, infierno sin diablo

abril 20 de 2016
No somos el país más feliz del mundo. Todo lo contrario, Colombia es un infierno. Vivir aquí es una aventura peligrosa y desagradable. La postración de la salud, la impunidad rampante producto de una justicia inoperante, la criminal inequidad, la proliferación de carteles de todo tipo, la corrupción generalizada y una interminable guerra fratricida sustentan esa realidad. Es un infierno, repito, lo cual hace que me pregunte constantemente quién ejerce aquí la función del Diablo. Trataré de dar, pues, en este artículo, con el Satanás colombiano. Con el 'opositor’ por excelencia (que es el significado hebreo de la palabra).
Seguir leyendo

Dios y el Diablo en la tierra del sol

abril 20 de 2016
Los planos iniciales nos muestran, a través de un travelling, una tierra árida. Mientras aparecen los créditos la cámara se detiene en la órbitas vacías de una cabeza de vaca llena de moscas, como ominosa advertencia de la miseria; luego vemos la imagen de un campesino que la observa con atención. Parece concluir que ahí solo quedan huesos, por lo que monta en su caballo mientras el plano general se abre y podemos verlo alejarse en medio de una tierra cuarteada, sin agua y sin árboles; solo algunos arbustos sobreviven. Sabemos después que en su andar el campesino encuentra a un grupo de fanáticos religiosos que, arrodillados, rinden honor a un personaje, que la voz en off que canta, llama el Beato Sebastian. Esta es la poderosa secuencia inicial de una de las famosas obras del Cinema Novo brasileño: “Dios y el diablo en la tierra del Sol”
Seguir leyendo

El abogado del Diablo.

abril 20 de 2016
Si hace cinco o diez años alguien me hubiera dicho que terminaría de defensor de Santos en alguna materia, seguro me le hubiera reído en la cara, y ese insulto no se hubiera quedado así. Ahora no es que me haya caído del caballo, ni visto la luz del camino a ningún Damasco (ni saboreado ninguna deliciosa mermelada patria). Para mí Santos sigue teniendo el apellido muy mal puesto, sin género de dudas, pero eso no me impide comprender la necesidad histórica de defender con uñas y dientes, con alma y corazón, el actual Proceso de Paz. Los amigos que antes me vieron así y ahora me ven asá no ahorran mofas y epítetos burlescos. Uno de ellos, muy católico y conservador, el otro día me tildó de “¡abogado del diablo!”.
Seguir leyendo

Pesimismo, terrorismo, canibalismo, estupidez

febrero 25 de 2016
El comienzo de año no ha sido el mejor para Colombia. Negros nubarrones parecen cernirse sobre nuestras cabezas, como si la tormenta perfecta se estuviese gestando. Y una barca tan maltrecha y vapuleada como lo es este país, por muy recién remendada que luzca, no aguantaría navegar los bravos mares que, en apariencia, se avizoran. Yo mismo, un antiguo pesimista devenido en optimista moderado, gracias los avances sin precedentes en la consecución del final del conflicto armado, me sorprendí desandando mis pasos. Confieso que en un momento me asusté.
Seguir leyendo