Cacho contento

septiembre 23 de 2015
¿Qué cuernos pasó para que el cuerno, otrora insignia de prosperidad, abundancia y poder, se convirtiera en el símbolo por excelencia de la traición marital? Nada más democrático y universal que los cuernos. Desde Lady Di hasta al más anónimo de los mortales los han padecido. De ellos es difícil salvarse. ¿Quién le va a meter cachos a un mujerononón como Beyoncé? La respuesta debería ser nadie, ¡pero qué va! Hasta a ella su marido, un tipo bastante feíto, le pegó cachos. Y unos bien grandes. Así que la vaina es pelicruspeda, pues ni siendo diva o divo hay manera de librarse de la cornamenta.
Seguir leyendo

Fumo, luego no existo.

septiembre 20 de 2015
Me siento en la banca de un parque solitario y miro en todas las direcciones para constatar que no hay ninguna persona sospechosa: una anciana, una pareja llevando de la mano a su pequeño hijo, un amante del deporte en sudadera y zapatillas de correr, una ama de casa -bolsa en mano- paseando a su perro peludo, un vendedor de paletas. Cuando parece que por algunos minutos estaré a solas en medio de este oasis urbano, me atrevo a sacar del bolsillo el paquete de cigarrillos y así, a hurtadillas, casi con vergüenza, enciendo uno de ellos con los ojos cerrados, saboreando cada bocanada como si fuera la última, ejerciendo a solas mi anacrónico hábito de dinosaurio. Este parque, que hasta hace poco era el territorio natural de los marihuaneros, ahora es la única parte en la que se puede fumar en paz.
Seguir leyendo

¿Tiene hijos?

septiembre 19 de 2015
Por Verónica Escobar/ Supe que algo iba mal desde la primera ecografía. Yo, que soy de autoexámenes regulares, no la había sentido. La muy canalla se había mantenido oculta hasta la noche del 18 de abril, y solo salió después de que una voz interna (no me pregunten qué fue la voz ni a qué sonó, pues fue solo una voz-pensamiento y puede ser atribuida tanto el resultado de mis terminaciones nerviosas como a la obra de un ángel o de un dios) me anunció que tenía cáncer de seno, de pulmón o de pelvis. Diría uno que para ser una comunicación milagrosa, podría haber sido más específica, pero no, y como no pude mandarme la mano ni al pulmón ni a la pelvis, me la mandé al seno y ahí estaba: una tremenda bola, dispuesta a quitarme el sueño. Durante una semana mis oraciones se concentraron en pedir que la voz, efectivamente, hubiera dicho “o” en lugar de “y”; nunca sentí el poder de una conjunción y su diferencia con la disyunción como aquella vez.
Seguir leyendo

Tocarruncho Lucumí Whelpley

septiembre 18 de 2015
Hace algunos días, un colega me preguntó si conocía una empresa llamada Global Engineering Modal Services, GEMS, con domicilio en Barranquilla y sucursal en Panamá. Dije que no, pero al revisar la página web, que contenía mucha información pero poco trabajo, lo que encontré fue una empresa con la que había trabajado. De tal manera que llame a un conocido allá quien, sin mayores preámbulos me confirmó: “Ah, eso es un patio de mecánica en el Barrio Abajo de dos jóvenes técnicos en metalistería. Ellos son más metalmecánicos y trabajan bien”. Así que, recordando el personaje del Flecha de David Sanchez Juliao, pensé, “tronco de nombre largo para dos aulas”.
Seguir leyendo

Dios mío, ¿adónde vamos a llegar?

septiembre 18 de 2015
Casi desde que tengo uso de razón vengo oyendo frases prefabricadas, más o menos iguales, cuyo fondo es el mismo: que adónde vamos a llegar, que la pérdida de valores es la causa de que el mundo esté así, que qué tiempos aciagos los que vivimos. E invariablemente los culpables de la supuesta antesala de ese apocalipsis cada vez más cercano suelen ser personas más jóvenes que quienes emiten esas frases.
Seguir leyendo

Divino descanso

septiembre 16 de 2015
“Ustedes trabajan poco, se la pasan de festivo en festivo y de fiesta en fiesta”, me dijo con vehemencia y un dejo de envidia el mexicano al que media hora antes ni conocía. La charla, que se dio en un apartamento de colombianos en La Florida, Estados Unidos, llegó hasta ahí. Opté por callar y cambiar de tema, por morderme la lengua. En últimas eso es lo que hago cada que vez que en el interior del país, en donde no entienden por qué en Barranquilla todo está cerrado al medio día, me echan en cara, y con bastante frecuencia, la supuesta flojera del costeño. Ponerme a pelear con quien no entiende ni entenderá qué implica para el cuerpo de un ser humano laborar ocho horas seguidas sin parar en un clima infernal, es, por decir lo menos, inútil. Ese día, en todo caso, me sirvió para ver cómo nos ven algunos desde afuera: ¡como unos perfectos flojos!
Seguir leyendo

Paraísos insoportables

septiembre 13 de 2015
Es bien sabido que la belleza es intolerable. Las cosas que nos anuncian la perfección –esa condición tan inhumana– son después de poco tiempo imposibles de asumir. La hermosura, la simetría, el sosiego, el placer, son regalos que buscamos afanosamente desde la infancia, pero, cuando podemos experimentarlos, unos instantes son suficientes para que se conviertan en una carga insostenible. El Paraíso no está hecho para nosotros.
Seguir leyendo

Entre poner y colocar

septiembre 12 de 2015
Por Diego Marín Contreras/ No sé si te habrás puesto a pensarlo, lector amigo, pero hay una tendencia, cada día más generalizada, a decir ‘colocar’ en vez de ‘poner’. O, para ponerme a tono, no sé si te habrás colocado a pensarlo. Sí, parece increíble, pero hay hablantes tan sofisticados que te corrigen cuando dices, por ejemplo: ‘pon esos libros ahí’. Ofendidos en su presunto pudor idiomático, de inmediato te reprenden cual guardianes de la lengua: “las que ponen son las gallinas. Se dice: ‘coloca esos libros ahí’”. Figúrate, y tú que ya los habías puesto. Pero la corrección, además de que ofende a las pobres gallinas, que también podrían colocar huevos si les viniera en gana, no tiene ningún sustento gramatical, la menor base semántica, ni mucho menos obedece a los dictados de la lógica. Es tan sólo un esnobismo de quienes pretenden ser más papistas que el Papa.
Seguir leyendo

Del Arauca vibrador

septiembre 11 de 2015
Para Marjorie, mi última amiga venezolana “Nací en 1881, en un imperio grande y poderoso, la monarquía de los Habsburgos, pero no se molesten en buscarlo en el mapa: ha sido borrado sin dejar rastro” Stefan Zweig, El mundo del ayer Si me pongo estricto con mis relaciones familiares, tengo 9 primos, 8 de ellos venezolanos. De tal manera que el matrimonio de mis tías marcó desde niño mi relación con Venezuela. Así, cuando llegaba noviembre, se organizaba el viaje de fin de año de los primos barranquilleros a Caracas, en esos tiempos de la Venezuela Saudita cuando el petróleo andaba por las nubes y el país se embarcaba en faraónicos proyectos al compás del dinero que alcanzaba para todo.
Seguir leyendo

Voy a cerrar mi Facebook

septiembre 10 de 2015
Quejarse de las redes sociales está de moda. El internauta vergonzante de hoy intenta justificar la futura decisión –que en la abrumadora mayoría de los casos nunca termina llevando a cabo- de cerrar alguna de sus cuentas con los argumentos de que Facebook nos espía, Instagram es una red frívola y en Twitter el ambiente es muy agresivo. Su anuncio del inminente cierre suele presentarlo -generalmente en un tono mayor, de superioridad moral- a través de la misma red que pretende abandonar. Y ese hecho irónico dice mucho de por qué es tan difícil hacerlo: porque las redes sociales, quiéralo o no el repentino nostálgico del Buen Salvaje, son una herramienta confiable y útil que tiene el hombre contemporáneo para establecer contacto con una realidad que cambia a mil por hora.
Seguir leyendo