Uniatlantico, un sueño roto de 70 años

junio 11 de 2016
Hay quien discute que las elucubraciones filosóficas de Julio Enrique Blanco de la Rosa son propias de un pensador con ideas delirantes; otros le reconocen el título de filósofo, pero cuestionan sus ideas por ser poco profundas, carentes de corpus propias de un aficionado. Lo que no está en duda es que fue un pensador y hombre de letras que soñó convertir a Barranquilla de ciudad fenicia a ciudad alejandrina. Fruto de ello fue su participación principal en la gestación de la Universidad del Atlántico, en los años 40 del siglo pasado. (Aunque hay cierta corriente que niega que su aporte haya sido clave, aquellos que piensan que la creación de Uniatlántico era una necesidad histórica inevitable).
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La mamasantona quería que se la comieran y ahora se las tira de víctima

junio 10 de 2016
La chica estaba ebria, borracha, caída de la perra. Se comportó como una ramera, como una buscona, como una zorra. Seguramente iba vestida con una falda muy corta o con un jean muy ajustado o con un escote muy profundo o con demasiadas transparencias, encajes, ¡quién sabe! Las tetas afuera, el culo forrado, mostrando ombligo. Lo más probable es que en la fiesta haya tomado hasta perder el control. Se desmadró. Mínimo se subió a una de las mesas del lugar e incitó a quienes la veían desde abajo, los sedujo, los provocó, les bailó sensualmente, insinuándose. Se mostró dispuesta. Se pasó de copas. Y sucedió lo obvio, lo que suele pasar en una situación así, lo que ocurre a diario en toda la Tierra con las vacas muertas, esas viejas culiprontas que se toman hasta el agua de los floreros y pierden el sentido, explayadas como pollos deshuesados en la coda de la fiesta. No hay nada de qué extrañarse. Si uno de los asistentes a esa parranda en el campus de la Universidad de Stanford la violó mientras ella no se pertenecía y la dejó tirada detrás de un contenedor de basura, como basura, eso era predecible.
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Junior de Barranquilla y su pánico escénico

junio 09 de 2016
En mayo de 1967 el Junior era el líder del campeonato colombiano. Sin embargo, esa dudosa distinción no le impidió perder 5-1 en su propia cancha contra el Quindío, uno de los coleros del torneo. Ante el grito en el cielo que pusieron los narradores y comentaristas deportivos de entonces, Álvaro Cepeda Samudio escribió una nota de prensa en la que decía que no era para tanto, que de eso se trataba el fútbol, que todos los equipos, desde el Real Madrid hacia abajo, pierden partidos, y que el Junior no tenía por qué ser la excepción.
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El mudo ataca de nuevo

junio 07 de 2016
Aunque a los jóvenes les parezca inaudito, hubo una época en que no existía ni el teléfono celular, ni el identificador de llamadas. En el campo del amor y de la picaresca se abría todo un mundo de posibilidades. Se supo de hombres que tuvieron familias paralelas durante muchos años sin levantar sospechas; bastaba con inventar un viaje de trabajo como licencia para largas ausencias. Se supo de mujeres que alegaban haber estado el día entero en el supermercado y en la peluquería, a pesar de que volvían a casa sin ninguna bolsa de compra, despeinadas y felices. El teléfono era fuente de suspicacias.
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Se oyen las musas

junio 03 de 2016
En el año 1955, Truman Capote era un mar de dudas sobre su talento literario, y le escribió una carta al editor de Otras voces, otros ámbitos (1948), sobre qué camino seguir. Había ensayado con poca fortuna el teatro, con dos adaptaciones de sus textos Un árbol de la noche y la Casa de las flores; necesitado de dinero, había escrito para el productor David Selznick, el guión de La Burla del Diablo, de John Houston, y reescrito – con pésimos resultados- Estación Termini de Vittorio De Sica. Con todo, era el mimado de la alta sociedad, que le había abierto sus puertas, que lo veía como una mezcla de duende y niño prodigio de la literatura, mientras sucumbía a la fascinación por el periodismo (que le llevó a expresar “Me gusta que lo verosímil sea real para poder cambiarlo”) con textos para Harpers Bazaar o Cosmopolitan. Paralelamente, trabajaba en técnicas que le permitieran desarrollar al máximo las posibilidades fotográficas de la memoria. El editor le recomendó que volviera a su primer amor, la narración, y Capote, juicioso, acometió un relato que tituló de manera provisional, Desayuno en Tiffanys. “Espero tener algo interesante que mostrarte para Septiembre” (De 1956).
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No sea miserable: sea indio

junio 02 de 2016
Está a punto de comenzar una nueva edición de la Copa América, y con ésta regresarán las frases prefabricadas que usan los comentaristas deportivos. Oíremos de nuevo sesudas conclusiones tales como que en el fútbol son once contra once, como que los partidos se terminan cuando se terminan, y como que en ese deporte gana el equipo que hace los goles. Pero entre obviedad y obviedad, estos filósofos de onda corta emplean un lenguaje barroco y rebuscado que a veces revela bastante acerca de nuestro carácter nacional.
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El caso de Salud y los 'progre'

mayo 28 de 2016
Creo que una persona con inteligencia mediana puede percibir que el discurso grecoquimbaya de ese personaje que es Fernando Londoño mezcla falacias, mentiras y exageraciones, y una que otra verdad, bajo el ropaje de verdades absolutas. Aunque no nos guste, lo critiquemos, y rechacemos su discurso, aceptamos que tiene el derecho de decir todas sus cosas, por algo que se llama libertad de expresión, un valor y un derecho en una sociedad que se precia de ser liberal. Hay que decirlo también: Se ha ganado reacciones de odio, merecidas o gratuitas de buena parte de lo que se llama “opinión pública”.
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El macho paraco que llevamos dentro

mayo 27 de 2016
En los últimos años he visto toda clase de videos perturbadores colgados en Facebook, YouTube y Twitter: un hombre que levanta a tranca a una mujer en la esquina de un cuartucho de mala muerte porque no le cocinó, dos mujeres que cogen a trompada limpia a una tercera y la dejan calva a punta de cuchillo por un lío de faldas, un caballo descuartizado vivo por una turba de bestias de dos patas que quieren robarse su carne en una corraleja al norte del país, una mujer quemada viva acusada por sus ejecutores de asesinar a un taxista a quien luego se demostró no había matado, y, el más reciente, una mujer de esas bien chachas que somete, golpea, humilla y desnuda en plena vía pública a un supuesto ladrón en Bogotá para darle un escarmiento.
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