¿Por qué tantos periodistas colombianos se prestaron para linchar públicamente a Geraldine Pomato, la fundadora de Wikimujeres?


La marea bajó, tal parece, y ya en los medios colombianos dejaron de hablar del grupo secreto de Facebook Wikimujeres, y de su creadora, la premiada y célebre Geraldine Pomato. Pero podría decir sin temor a equivocarme que en este caso pasará lo mismo que con Daniel Samper Ospina, a quien por décadas seguirán tildando de violador de niños por la calumnia de la que fue víctima. O sea, el daño está hecho, el buen nombre de esta emprendedora quedó en entredicho. Todo aquel que escuchó La W el día 25 de julio debe tenerlo bastante claro: la argentina que se craneó ese grupo es una fascista, una ladrona, una matoneadora que lidera una secta peligrosa conformada por miles de mujeres lobotomizadas e histéricas que se dedican a hacerle bullying cibernético a todo aquel (persona o marca) que no esté de acuerdo con las políticas internas del wikiteam, siguiendo las instrucciones de la líder nazi, de la dictadora. Encima se lucra, le saca partido al wikipower, tiene los bolsillos llenos gracias al billete que le cobra a las marcas, sobornándolas mientras se hace famosa exhibiéndose desnuda en la revista Soho. O sea, un negocio redondito y popochito. ¡Imagínense! Lo dijo Julio, lo dijo Alberto, lo dijo Félix, y lo replicaron todos los medios posibles (radio, prensa, televisión). ¿Cómo no creerles si ellos son tan serios, tan conspicuos, tan rectos?
En este berenjenal en el que con frecuencia no entendemos muy bien para qué sirve el periodismo o cuál es su función social, a muchos periodistas, para ponerle la cerecita al pastel, se les refunde maluco la ética y olvidan olímpicamente para qué carajos tienen voz, pluma o micrófono. ¿Quién va a dudar, luego de esa encerrona mediática de la última semana, que Geraldine Pomato es una bruja manipuladora, intolerante y extorsionadora? Por lo menos quedó sembrada la semilla de la desconfianza en ese porcentaje de país que sí lee noticias, que escucha radio, que ve noticieros. Al resto ni le importará porque, para qué nos mentimos, los intríngulis de un grupo secreto de una red social conformada por "un montón de señoras privilegiadas" (una inmensa minoría) no deben ser noticia nacional y mucho menos mojar prensa durante días. Pero como la idea es quemar a la bruja, cada vez que aparece una la amarramos a un palo y le prendemos candela. 
Pues queridos colegas, se las voy a cantar clarita, se dieron garra con esta mujer. ¿Cuáles fueron los motivos para torpedear de esa manera a un grupo virtual que tanto bien le ha hecho al país? Las posibilidades son dos: o cayeron redonditos como unos tarados o le están siguiendo el juego, conscientemente, a algunas personas poderosas a las que Wikimujeres les pisó dolorosos callos. Como no soy muy amiga de complots, me inclinaré por la primera opción y supondré que ustedes actuaron de buena fe y que simplemente fueron utilizados por Natalia Ulloa, la “víctima” denunciante, y por un grupo de resentidas (expulsadas de Wikimujeres por insistir en ser manzanas de la discordia sembrando cizaña) que querían hace rato vengarse de la influencer Geraldine Pomato por razones poco claras. Lo digo con conocimiento de causa, estuve ahí. Observé de cabo a rabo el pleque pleque. Fui testigo presencial y partícipe de los hechos. Leí todos y cada uno de los posts relacionados con el rifirrafe, opiné, redacté recomendaciones y medié entre las partes para bajar los ánimos caldeados; para terminar comprobando, luego de observar la actitud beligerante y ofensiva de Natalia Ulloa y de leer sus amenazas, que el asunto nada tenía que ver con la defensa del derecho a disentir que todos deberíamos exigir con uñas y dientes. 
Advertí entonces a Geraldine Pomato sobre el peligro y le pedí que se preparara para la arremetida de estas mujeres, que buscara abogado porque era evidente que estaban montando un tinglado para desprestigiarla, para calumniarla. Tal cual pasó. Y ustedes, apreciados comunicadores, me da pena decirlo, se convirtieron en marionetas manejadas por Natalia Ulloa y su gallada, quienes días antes anunciaron en Facebook, en un grupo secreto paralelo llamado Wiskymujeres -grupo en el que otro montón de señoras, en su mayoría expulsadas o que nunca pertenecieron a Wikimujeres (pero que lo ansiaban) escupen odio  y se burlan de la obra de las wikis a diario, de esas que no se dedican a la parodia sino a recolectar dinero para causas benéficas y hacen posible lo imposible en cuestión de horas- que, literalmente, iban a armar un "watergate" para acabarle la vida a esa zorra, a esa puta, a esa perra; es decir, a Geraldine Pomato. Y que para ello contactarían a varios periodistas (en este punto debo aclarar que no todas las wiskys se unieron al plan de Natalia Ulloa ni se prestaron para urdir la estrategia que tenía como principal objetivo la destrucción de la imagen pública de la cabeza visible de las wikis).
Mencionaron a Dani (Daniel Samper), pero quien atendió al llamado de linchamiento con más ahínco fue, ¡oh, sorpresa!, Julio Sánchez y su equipo. Yo me pregunto, ¿qué hace Julito, con tantos problemas reales, profundos, graves, que tiene Colombia, abriéndole micrófonos a estas señoras chismosas, sin pruebas, dizque para defender a una colombiana que vive hace años en Chile del matoneo de las peligrosísimas wikis? Pues señor, venga le cuento, doña Natalia Ulloa no es ninguna víctima. Es más, me atrevo a decir que orquestó un plan, como ella misma lo deja ver en comentarios escritos desde su cuenta personal de Facebook, para destruir a Geraldine Pomato. Adjunto aquí una selección de las pruebas más relevantes (son muchas más pero no caben en una sola columna de opinión y ustedes se aburrirían de semejante novelón de por sí ya larguísimo).
Este post, escrito por Geraldine Pomato, fue el florero de Llorente utilizado por Natalia Ulloa como excusa para desatar lo que vino después.

Posteado por Geraldine Pomato en Wikimujeres.

En comentarios al post arriba citado, Natalia Ulloa, quien entonces aún pertenecía a Wikimujeres, escribió lo siguiente:

Respuesta de Natalia Ulloa publicada en Wikimujeres.
Posteado por Natalia Ulloa en Wikimujeres.

Acto seguido Geraldine Pomato retiró a Natalia Ulloa (lo puede hacer porque es la creadora de Wikimujeres, su administradora, y ahí, por obvias razones que no es necesario explicar pues se caen de su peso, pueden convivir miles de mujeres con opiniones opuestas mientras se respeten, pero no debe estar nadie que le falte el respeto a las demás miembros de esa manera) y expuso su decisión en el siguiente post:

Posteado por Geraldine Pomato en Wikimujeres.

En los comentarios de dicho post (en el que se explica por qué fue retirada la wiki número 30) algunas mujeres aprovecharon el espacio para desahogarse y criticaron fuertemente a Natalia Ulloa por sus ofensas. ¿Qué hizo Geraldine Pomato? Bloqueó los comentarios para que nadie pudiera escribir nada en contra de la señora Ulloa y pidió prudencia apelando nuevamente al respeto. Pero no solo eso, le escribió un mensaje privado a la expulsada explicándole, en muy buen tono y de manera respetuosa, lo sucedido. Aquí la prueba:
Mensaje privado de Geraldine Pomato a Natalia Ulloa.

El novelón a lo mexicano arrancó luego de esas disculpas. O la estrategia a lo Maquiavelo. Elijan ustedes. ¿Qué hizo Natalia Ulloa? ¿Aceptó la decisión de ser retirada de un grupo lleno de mujeres brutas y sumisas al que pertenecía por simple curiosidad mórbida? No, señoras y señores, Natalia Ulloa juró que no se quedaría con esa y decidió vengarse. Acá más pruebas de cómo azuzó a varios miembros de Wiskimujeres para idear el linchamiento al mejor estilo ¡Burn de bitch!
Posteado por Natalia Ulloa en Wiskimujere.

 Comentarios posteados en Wiskymujeres
Posteado por Verónica Uribe y Adriana Cajiao en Wiskimujeres
Posteado por Eleonora Wills en Wiskimujeres.
Posteado por varias miembros de Wiskimujeres.

Lo que vino después fue la carta tipo comunicado que redactó Natalia Ulloa para armar el tropel, carta que compartió con su grupo de aúlicas pidiendo opiniones, sugerencias y recomendaciones para hundir para siempre a Geraldine Pomato y destronarla.  "¿Quién se le medirá a publicar esto? ¿Será que Pulzo?", decían.

Posteado por Natalia Ulloa en Wiskimujeres.

Posteado por Natalia Ulloa en Wiskymujeres

En fin, cuento ya muy largo. Es bastante claro qué fue lo que pasó y cómo se gestó el ataque y cómo cayeron como moscas a la miel un montón de periodistas seducidos por el chisme. "Yuju, vengan a ver cómo se mechonean estas viejas locas". Es que me los imagino preparando el festín. Y llegaron toditos a ver. Ninguno preguntó por el niño hijo de una wiki que acababa de morir a pesar de las muchas veces que nos unimos para pagarle sus quimioterapias esperando un milagro. Ninguno de esos periodistas indagó mas allá pues se limitaron a concentrarse en la pelotera entre unas viejas envidiosas y otra vieja a la que envidian y que supuestamente se está haciendo millonaria lavándole el cerebro a un montón de mensas (no utilizo el término vieja de manera despectiva así que no se escandalicen, por favor).
Es también evidente que esa pelea al mejor estilo de  Laura en América no era relevante, y sí los containers que hemos podido enviar a otros lugares con ayuda alimentaria cuando han ocurrido tragedias, o cómo han crecido nuestros negocios gracias a que wiki compra wiki, o cómo podemos, con un sencillo post, encontrar respuesta a cualquier inquietud en menos de cinco minutos, o cómo nos advertimos sobre peligros, o cómo tomamos acción frente a las injusticias, los golpes y hasta las agresiones que alguna de nosotros sufre a mano de su pareja o expareja, o cómo nos beneficiamos todas con los descuentos que las marcas aliadas nos dan simplemente por mostrar en nuestos celulares que pertenecemos a Wikimujeres. ¿Es cierto que es un grupo homogéneo que piensa igualito y que sigue al pie de la letra todo lo que ordena Geraldine Pomato? Mi respuesta será contundente: es falso. Yo misma he escrito varios posts dejando claro mi desacuerdo con algunos comentarios que he leído en el grupo por lo que puedo asegurar que en ese espacio virtual, contrario a lo que expresan las detractoras, no expulsan a nadie por pensar distinto. No habría durado allí ni un día si aquello fuese una secta. 
Pero no quiero dejarlo así, como una escena más de mujeres comiendo mujeres, de mujeres pisándonos las mangueras. Me rehúso a ponerle punto final a este texto sin la respectiva cuña (ojo, nadie me está enmermelando), sin decirles que Wikimujeres es un grupo que hace la diferencia, que aporta, un grupo en el que se respira por todos lados un concepto tan escaso como es el de sororidad. Desde que estoy ahí he comprobado que el wikipower es sorprendente y que las wikis son ejemplo vivo de que la premisa de Arquímedes es cierta: dádnos un punto de apoyo y moveremos el mundo.