Musa Original fue una canción de más de seis minutos lanzada en 1986 por el inmortal Joe Arroyo en esa joya de álbum bautizado con el mismo título. Seguramente la fuerza sonora y caribe de las notas del cartagenero y su Verdad debieron llegar en aquella época a San Juan de Sahagún, Córdoba, donde un turco de apellido Besaile Fayad y de nombre Musa cursaba el bachillerato en el liceo del pueblo. Este Musa más adelante sería uno de los fenómenos electorales que han escrito la triste historia de la política costeña y que hoy, con sus declaraciones, pone patas arriba a este país sin esperanza.


Ban Ban, como una pistola que expele balas a diestra y siniestra, la voz de uno de los dos orgullos de Sahagún escupía en la radio acusaciones de extorsión al exfiscal anticorrupcción Luis Gustavo Moreno, mientras el honorable senador se mostraba como una mansa paloma, una inocente oveja víctima de la jauría mafiosa de lobos que se ha apoderado de las altas cortes y del país como un todo. La misma oveja que hace un mes, en una entrevista en la revista Semana, se declaraba inocente de todo mal pensamiento, ponía todo en manos de Dios y agradecía al Creador que “los magistrados habían sido transparentes”.
No te despidas de mí parecía decirnos el ingeniero civil graduado en la cuculoncha barranquillera (Corporación Universitaria de la Costa – CUC), al anunciarnos que no sabía si se retiraría de la arena política, donde durante 16 años muestra un record invicto, con todas las contiendas ganadas por nocaut. La seguidilla de triunfos arrancó en el 2001 cuándo, sin aún tener la edad de Cristo y sin ninguna experiencia política, se lanzó a la Cámara de Representantes y obtuvo la friolera de 51.000 votos. En las elecciones al Senado del 2014 triplicó la cifra, sólo superado por el expresidente Alvaro Uribe y el Senador Jorge Enrique Robledo.
No te oiré, le respondía Besayle Fayad al corrupto Moreno, cuando este le ofrecía sus servicios y conexiones para solucionarle un casito de parapolítica que le cursaba en la Corte Suprema de Justicia; corte en la que Moreno decía tener a su papá, Leonidas Bustos, quien para la época presidía la más alta instancia judicial de Chibchombia. También parecía tener en el equipo al magistrado cartagenero Francisco Ricaurte quien se reunió un par de veces con el senador para recomendar los buenos oficios de Moreno como abogado defensor. Al final Musa sí escuchó y, por si acaso, entregó en efectivo 2.000 millones de pesos, prestados y que aún debe, según él. El caso de paramilitarismo, a la fecha, no ha prosperado en la Corte y continúa sin cerrarse.
Mary Luz Alonso fue la musa durante muchos años de Alvaro José, mientras que la fuente de inspiración del ganadero, arrocero y político es la paisana del Joe, Olga Milena Flores, candidata por Sucre en 1999 al Reinado Nacional de la Belleza. Musita (su padre lleva el mismo nombre) le transmitía a Vicky Dávila, en su programa de la W, su preocupación por la seguridad de su esposa y su familia. Fue desconcertante la actitud de la otrora aguerrida periodista quien, extrañamente, se mostró más que comprensiva y hasta le tildó de “valiente”.
La Rebelión de las ratas (o de los sapos) parece llamarse esta pieza musical donde todos se echan agua sucia, los unos a los Ottos, los Ottos a los Ñoños, los senadores a las cortes, pasando por abogados, fiscales, miembros del gobierno y un largo etcétera, dónde no hay correccional que dé abasto para encanar a tanto corrupto en este país, salvo que decidamos nombrar cárcel a todo el territorio nacional y nos condenemos a cadena perpetua a los 45 millones de ángeles que habitamos esta nación. ¿O será que él sólo hecho de nacer y vivir aquí es suficiente castigo?
Las mujeres son como las leyes, para violarlas”, fue la desafortunada frase lanzada hace unos meses por un concejal de Risaralda y parece ser que la sistemática violación de las normas, la apropiación del erario público, el peculado y el tráfico de influencias se ha vuelto el himno de batalla de muchos de nuestros gobernantes, congresistas, magistrados y funcionarios; mientras el resto somos cómplices tácitos de la expoliación, seguimos votando por los mismos y persignándonos para ver si algún mesías todopoderoso aparece a salvarnos la papeleta.
El maletero que llevan a sus espaldas personajes de la talla de Moreno, “Ñoño” Elías, Musa, Lyons y compañía es tan pesado y va tan lleno de agua podrida que seguramente salpicará a muchas importantes personalidades del ajedrez nacional del poder (¿tal vez a algún candidato presidencial que reniega de sus orígenes?). Por el talante de los imputados no creo que se vayan silentes a asumir estoicamente los años que les caerán por sus fechorías, espero que el ventilador sople con fuerza.
A fulana, la canción que cierra el disco del cartagenero adoptado barranquillero, reza en una de sus estrofas: “Se acabó tu brujería, ya no soy el que solía el que lloraba noche y día... Me liberé”. ¿Será que hay antídoto para el hechizo? ¿Será que somos capaces de liberarnos de estos lobos quienes, además, pretenden vestirse de ovejas? ¿Será que vamos a seguir dejando que secuestren el futuro de nuestros hijos? Ojalá encontremos una Musa, de verdad Original, que nos inspire a encontrar un mejor destino.