Por Edda Armas
Escribir sobre lo ocurrido el 6-D en mi país obliga a resaltar el “triunfo avasallante” de la coalición opositora al lograr 112 diputados (2/3), lo que representa mayoría calificada en la nueva Asamblea Nacional que se juramentará el 5 de enero de 2016.
De “Batacazo” y “Tsunami” es calificado tan histórico hecho, transformador desde ya de la realidad política (y anímica) venezolana; un “basta ya” colectivo al errado accionar del actual gobierno. La rabia, la depresión, la impotencia ante la escasez de bienes de consumo básicos, el NO a la violencia, verbal y física ―insultos y descalificación, robo, secuestros, muertos, presos políticos, corrupción, impunidad, cerco mediático― se canalizó mediante el poder silencioso del voto. Se votó masivamente a la tarjeta única de la MUD y “a favor de algo en lugar de contra algo”, como lo dijera Julio Borges. Se apostó a la búsqueda de soluciones pacíficas a la ya extrema conflictividad social, económica y política. La victoria de la alianza opositora suma los votos de quienes adversan al régimen del PSUV, pero también los de militantes oficialistas ya defraudados. El 6-D se venció el miedo, y se acudió al sufragio para reclamar un cambio de timón y de autoridades por la vía constitucional y democrática. No será fácil, lo sabemos; es apenas el inicio, pero toca celebrar este triunfo de la civilidad, y celebrándolo está el país con alegría “irreversible”. Ganó la democracia bien sembrada en el corazón de los venezolanos, y rechazamos el camino de la violencia, la impunidad, la chabacanería, el chantaje y la humillación a los que hemos sido sometidos durante 17 años. La línea que nos dividía se desdibujó electoralmente, y esta nueva realidad esperanzadora empujará, creo, el necesario exorcismo para hacernos un país de Vida y no de Muerte. Un país al que quieran volver los jóvenes y profesionales que se han ido para que, juntos, trabajemos en su reconstrucción. Twitter: @EddaArmas Facebook: Edda Armas Edda Armas. Escritora. Psicóloga Social graduada por la Universidad Central de Venezuela, vinculada a la actividad cultural venezolana desde 1978, en la gerencia y asesoría de proyectos educativos y literarios. Editora independiente. Presidenta del P.E.N venezolano (2005-2009).

Imagen tomada de Interprensa Noticias