Barranquilla 2015

El domingo pasado me encontré con un colega y amigo que hace años no veía, y entre las cosas que me contó se detuvo en algunas de sus experiencias como administrador de contratos para la empresa encargada de la Ingeniería de detalle de la construcción de la Refinería de Cartagena.

-Conocí muchas personas de diferentes partes del mundo, que cobraban millones por trabajos de un día. Eso es un mundo que quien no lo vive no lo imagina.

-¿Alguna historia extraña? –Le pregunté.

-Bueno, para montar una torre, trabajo de un día, debimos traer una torre grúa que se armó en dos días de trabajo y se desmontó en dos meses porque es especial y única en el mundo. Y quienes la montaron eran tailandeses.

-Qué cosa rara. Dije yo.

-No tanto, era una tercerización, la empresa era americana y contrataron a una firma de Tailandia para el montaje. Creímos por el nombre, que era americana, pero no, es de Tailandia.

-¿Y cómo se llama?

- L T Leonowens. Inc. Tiene mas de 100 años.

-Anna y el Rey de Siam, le respondí yo. No me entendió. Quizá solo yo me entendí, y era lógico, andaba divagando.

Singapur 1862.

El Cónsul Tailandés busca una Gobernanta para los hijos de su Rey, Mongkut. Por Instrucciones de éste,  debe ser inglesa, para que le enseñe a sus hijos los perfectos modales del caballero inglés, y así poder brindar una educación moderna. El Cónsul fija sus ojos sobre la escuela que dirige una viuda de un oficial inglés, para los hijos de los soldados británicos. Es una mujer vista con cierta reserva por la sociedad colonial. Su nombre es Anna Edwards, viuda del oficial Thomas Leon Owens. Nacida en la India Británica,  huérfana de padre a los 3 meses, se dice que su abuela materna es India, lo cual no es bien visto en la cerrada sociedad colonial. Tiene fama de ser una mujer difícil. No se habla con su hermana mayor porque se casó con un funcionario del servicio colonial, matrimonio que ella no aprueba. Por cierto, uno de los nietos de su hermana, William Henry Pratt, tomará el nombre artístico de Boris Karloff e iniciará una distinguida carrera en el cine. Pero eso no impresiona a Ana, quien no volverá a hablarse con su hermana, ni con su familia en su vida. De hecho, toma la decisión de casarse por la difícil relación que tiene con su padrastro.  Del matrimonio quedan dos hijos: una niña, Avis y un niño, Louis.

La repentina muerte de su marido en 1859, en Singapur, la lleva a abrir una escuela para los hijos de la oficialidad colonial, cuando recibe la oferta para servir de institutriz de los hijos del rey de Siam. Necesitada de dinero, acepta, y llega en 1862 a la Corte del rey de Siam, junto con su hijo Louis.

Figura casi divina en su país, al ascender al trono en 1851, Mongkut, después de haber sido monje  por 27 años, es un político extraordinariamente hábil. Recién sentado en el Trono, observa la ambición de las potencias coloniales por su país, por lo que su política se orienta a garantizar su independencia. Escribe una serie de cartas a la Reina Victoria, llamándola su “hermana” en la realeza. Al Emperador Napoleón III le ofrece apoyo para controlar la piratería, y al Presidente norteamericano James Buchanan, le ofrece elefantes para facilitar los cultivos en las praderas norteamericanas. La oferta llega cuando es presidente Lincoln, quien muy amablemente la rechaza. (Aunque dio origen a la leyenda que el ofrecimiento de elefantes era para que se usaran en la guerra civil). Fue una política muy eficaz. Mediante concesiones y tratados de amistad, cada país se siente garante de la Independencia de Siam y no se atreven a proceder,  para no ofender o molestar a los otros.

Mongkut es un hombre culto, que ama la astronomía y que en sus años de monje aprendió varios idiomas, y el conocimiento de occidente, así que decide traer técnicos europeos y americanos para modernizar a Siam, y entre ellos, contrata a Anna Leonowens para que sirva de Governanta y enseñe una educación moderna a sus esposas e hijos, en particular al príncipe heredero Chulalongkorn.

Sin embargo, a los ojos europeos de una mujer victoriana, la Corte de Siam  y el país es cualquier cosa, menos moderna. Luego de haber sido un monje célibe por 27 años, y necesitado de un heredero para la dinastía, Mongkut crea un corte con 32 esposas y un total de 82 hijos. Las personas deben postrarse ante el Rey cuando éste llega, y hablar debajo de él, las mujeres  carecen de educación y derechos, y para Anna, el Rey, en esencia, le parece un bárbaro ignorante carente de sentimientos. Sin embargo, ella se concentra en la educación del príncipe heredero, Chulalongkorn, quien le toma un gran cariño. El Contrato finaliza en 1867, y cuando se buscaba su renovación, el Rey Mongkut, quien ha ido con un grupo de astrónomos europeos y americanos al interior del país a ver un eclipse, contrae malaria en 1868 y muere. El nuevo Rey, el Principe Chulalongkorn, no considera necesario los servicios de la Sra Leonowens, quien decide marchar a Nueva York.  Con la fama obtenida, escribe una memoria titulada Una gobernanta inglesa en la Corte de Siam, y Romance en el Harén, que son un éxito instantáneo, pese a la evidente exageración y protestas del gobierno tailandés. El éxito le permite a Leonowens desarrollar una carrera como escritora y conferencista, junto con su carrera de educadora. Se residencia en Canadá, donde vive su hija, y muere en 1915.  Volvió a ver a Chulalongkorn, en 1897, en Londres. En la audiencia Chulalongkorn habló con gratitud, pero también Anna debió escuchar los reclamos de éste por la imagen negativa que su padre tenía en los libros.

¿Y Louis, el hijo?  Inicia una carrera militar en Inglaterra, y en 1881 es enviado en comisión a Siam, donde se reencuentra con Chulalongkorn, y protegido por éste, crea la compañía L T Leonowens, dedicada a la  construcción y exportación de productos tailandeses, la cual continua hasta hoy.

De los años de Anna Leonowens en Siam, surgieron una serie de obras: Margaret Landon  escribió en 1944 una ficción titulada Anna y el Rey de Siam, del cual se hizo una película del mismo nombre en 1946, con Irene Dunne y Rex Harrison. Una versión posterior se hizo en los años 90 con Jodie Foster y Chow Yun Fat.  También surgió un musical de Rodgers y Hammerstein titulado El Rey y yo,  el cual fue llevado al cine en 1951 con Yul Brynner y Deborah Kerr. Fue un éxito enorme, pese a la imagen del Rey como un bárbaro sin educación.  (Y que hace que el musical se encuentre prohibido en Tailandia, donde Mongkut es un héroe nacional)

Menos conocido sin embargo es su papel en el desarrollo de Tailandia y la importancia que tuvieron Mongkut (y en n algo Anna y Louis Leonowens)  en el desarrollo del país.  Progreso, que incluso, nos sirvió para la construcción de la Refinería de Cartagena

Twitter: @swhelpley, @OpinaElDiablo Facebook: Samuel Whelpley

Imagen tomada de mariví carrillo