Soy muy mal televidente, así que no suelo ver noticieros. Después de ver una emisión de alguno de ellos tardo mucho tiempo -meses a veces- en volver a ver otra, lo cual me facilita establecer diferencias entre sus respectivos contenidos. De las cotidianas noticias que hablaban de jóvenes de ambos bandos -ejercito y guerrilla- caídos en los campos de batalla, y de los ataques con pipetas de gas que dejaban decenas de inocentes muertos y pueblos devastados, hemos pasado a otras noticias más comunes, similares a las que muestran los noticieros de países vecinos.