Por John Better

El tema del momento en redes sociales y medios impresos de Barranquilla y del Caribe es el supuesto racismo que impera en el canal regional Telecaribe debido a las políticas de su director, el señor Juan Manuel Buelvas. Uno de los tantos amarillentos titulares que se han publicado reza: “Gerente no quiere gente negra en el Canal Telecaribe”. La afirmación viene de boca de la señora Carmen Meléndez, profesora y folclorista experta en temas afro del Caribe colombiano.

Conozco personalmente al señor Juan Manuel Buelvas, quizá uno de los gerentes más jóvenes que ha tenido el canal en su historia. No soy su amigo íntimo, pero sí conozco su trayectoria en los medios de comunicación de la región. Sus vínculos con la escena del cine costeño, su trabajo como productor en eventos macroculturales como El Carnaval de las Artes y El Festival de Cine de Cartagena. Repito, no lo conozco a profundidad como para aseverar que las afirmaciones tan graves que le imputa la señora Melendez son ciertas, pero sé que es un sujeto con una visión renovadora que le ha dado a Telecaribe ese matiz que lo ha hecho destacarse dentro del circuito de canales públicos del país. Son varias las nominaciones y premios que ha ganado el canal desde que él lo gerencia.

Durante de la administración de Buelvas se han llevado a cabo proyectos que hace algunos años hubiesen sido imposibles. Programas con contenidos caribeños, pero explorados con aires vanguardistas, desde las técnicas visuales de narración modernas, hasta los personajes encargados de presentar ciertas historias: una estudiante de Berkley recorriendo las fiestas más importantes de la región, programas de opinión donde se exploran temas sin ningún tipo de tabúes, cápsulas donde se exponen a los grandes representantes de nuestra cultura, complejos formatos gastronómicos que resaltan la comida de la Costa Atlántica,  programas de inclusión social como Crónicas Translocadas, dedicado a la comunidad LGBTI y presentado por este servidor, o la misma Huellas de Africanía, donde la señora Melendez nos daba un repaso por la cultura afrocolombiana y sus más exquisitas tradiciones.

Hasta este punto, creo que ni el señor Buelvas ni el canal tienen algún recelo en promocionar el trabajo de las mal llamadas minorías de Colombia y por ello considero que acusarlo de racismo es un total despropósito. Ignoro lo que se cuece dentro de la olla de los intereses de productores y otros representantes del gremio que durante el incidente sólo se han dedicado a publicar miserias dignas de un programa de chismes.

Yo no podría acusar al canal de homófobo por el hecho de que la serie Crónicas Translocadas no tenga hasta el momento una segunda temporada programada, a pesar de su nominación a los premios India Catalina. En el caso de Huellas de Africanía, es un producto que ha grabado cuatro temporadas y quizá en la mente del gerente y otros miembros de las directivas esté darle un nuevo aire al tema afro en manos de otros investigadores con otros puntos de vista.

Un programa de televisión no puede ser algo eterno, así sea hecho por nosotras, las “sufridas minorías”. El problema cuando izamos la bandera de alguna causa es que nos creemos caciques y señores de ésta, como si fuésemos inamovibles e intocables. Estúpido sería pensar que detrás de mí, que he escrito y llevado a la televisión, de la mano de profesionales del oficio, temas LGBTI, no vengan otros con nuevas ideas que enriquezcan estas temáticas.

Ya lo dijo la actriz Gina Gershon en la película Showgirls: "Siempre hay alguien más joven y hambriento bajando la escalera detrás de ti." En estas nuevas generaciones hay mucha gente con hambre de hacer nuevos proyectos, y el canal Telecaribe, al menos en esta administración, está comprometido en llevarlos a cabo. Hace tiempo dejó de ser un medio provinciano y por ello su mirada se expande cada día más a nuevos públicos y mercados.

No nos dejemos meter los dedos en la boca, y que el agua quede más que clara: en Telecaribe el racismo es algo que #NoExiste.

(imagen tomada de lille SKVAT)