Estábamos en mora de adelantar una renovación profunda en la selección colombiana de fútbol. Y había que empezar por arriba, por la cabeza. El proceso no fue fácil dada la alta responsabilidad del cargo de Director Técnico del combinado patrio, pero ha llegado a buen puerto. Hoy, la Federación Colombiana de Fútbol, después de la tercera deliberación para definir al sucesor de José Néstor Pekerman, anunció que Néstor Humberto Martínez (el candidato por antonomasia) es el elegido para llevarnos a ganar nuestro primer mundial.

El método de selección de convocatoria pública, propuesto por el presidente Juan Manuel Santos, ha revolucionado al planeta fútbol. Delegados de las federaciones de los cinco, seis o siete continentes han llegado a Bogotá para aprender de primera mano la nueva metodología. Doctores de Harvard, Yale y Cambridge, entre otros, creen que desde la Teoría de la Relatividad General, publicada hace un siglo por Albert Einstein, no se presentaba un avance científico tan significativo y ya están estimando los profundos cambios económicos, políticos y sociales que se darán en el mundo a partir de esta innovación.

La convocatoria tuvo un éxito rotundo; se presentaron 155.155 candidatos de todo el orbe. Entre los que respondieron a la convocatoria pública destacamos a Joachim Low, el técnico alemán campeón del mundo, que fue descalificado en las pruebas realizadas por el Instituto Nacional de Higiene, parece que el futuro del alemán pasa por jugar dobles con Rafael Nadal o armar su propia liga de rasquinball; el argentino Carlos Salvador Bilardo no se tuvo en cuenta por su desmedido afán en levantar copas, y más bien se le nombrará en la Superintendencia de Alcoholes y Derivados; las aspiraciones de Diego Maradona, lastimosamente, no se ajustaban al cargo; Alexis Mendoza, el técnico del Junior, se equivocó al diligenciar su nacionalidad en el formulario; Juan Carlos Osorio, el ex DT de Nacional y hoy de México, prefirió la Dirección de la Aerocivil, desde donde construirá el primer aeropuerto exclusivo para globos rotacionales del país; Ricardo Gareca fue descalificado por reclamar el apodo de “Tigre”, el cual está reservado eternamente para Radamel; mientras que Bielsa será Director del Instituto Nacional de Psiquiatría.

En total, por una razón u otra, fueron descalificados en la primera ronda 155.000 aspirantes, quedando con posibilidades sólo 155 de ellos. La segunda ronda de la contienda fue dirimida por el Vicepresidente de la República, el Dr. Germán Vargas Lleras, quien tuvo la importante misión de meterle mano al proceso y escoger la terna que pasaría a la final. Algunos ardidos criticaron los vínculos de Nestor Humberto con el Dr. Vargas, argumentando que juntos fundaron el movimiento político Alianza Radical, luego llamado Cambio Radical.

En la final además de Martínez había dos candidatos excelsos: uno era Rafael Pardo Rueda y el otro Mauricio Cardenas Santamaría, quienes comparten con él la habilidad para servir tanto a Dios como al Diablo. En las dos primeras rondas de deliberación ya se vio que Cárdenas Santamaría se descolgaba del pelotón de punta.

Al final uno de los factores que inclinó la balanza hacia “el hombre de Sarmiento Angulo” fue la preocupación por mantener el buen clima en las concentraciones de la selección; ahí sí Pardo, con su aburrida cara de Adán en Día de la Madre, no tiene nada que hacer frente al divertido Martínez Neira, hijo del entrañable Salustiano Tapias de Sábados Felices. El socio de DLA Piper, la firma de abogados más grande del mundo, podrá amenizar las tediosas noches de hotel y los largos viajes con los chascarrillos que hoy en día son la delicia de sus contertulianos en cocteles y mitines políticos.

Uno de los problemas de la selección en la pasada Copa América fue la falta de fluidez en el medio campo. Sin duda es un acierto contratar al partner de DLA Piper, quien con su conocimiento y experiencia logrará la conformación de sociedades extraordinarias entre James, Bacca, Cuadrado, Cardona y Sebastián Pérez.

Otra de sus virtudes es el desmarque; podrá enseñar a los valores jóvenes cómo estar aquí y allá, la capacidad de ir y volver de un área a la otra, de una banda a la otra, de lo público a lo privado, del mismo modo y en sentido contrario.

Sin duda el superministro sabe leer los momentos de los partidos. Aprendió de Turbay Ayala que lo primero era la seguridad, luego el sí se puede de Belisario, supo subirse al barco de Virgilio, también darle la bienvenida a su gran futuro con Gaviria, aprendió de Samper a detectar el tiempo de la gente y el tiempo de los elefantes, y de Andresito a hacer los cambios cuando se requieren, incluso si toca regalar el campo al rival con tal de quedar solo y con un tiro fijo; por último, supo santificar la unidad en torno al equipo nacional.

Como bien dice Cecilia Orozco en El Espectador, nadie duda de las capacidades de Nestor Humberto, lo que preocupa, más bien, es el exceso de ellas. Se rumora que cuando Francisco, el argentino hincha de San Lorenzo que vive en el Vaticano, cuelgue los guayos, probablemente sea su sucesor. Nunca dejará de sorprendernos. Sus pocos contradictores -según Roy Barreras todo el mundo lo quiere- dirán que no es experto en temas teológicos y espirituales, ¿y qué más da?, que yo sepa tampoco es penalista y será el nuevo Fiscal.

(Imagen tomada de http://360radio.com.co/)