Lo ocurrido el domingo 2 de Octubre en Colombia es la catástrofe política más grande de nuestras vidas, mucho más grande que hacer presidente a Andresito Pastrana o reelegir a Alvaro I, el Ubérrimo. Pero da igual, No importa, aquí No pasa nada.

No pasa nada porque el día 3 de Octubre de 2016 No será muy diferente al 3 de Octubre del 2006, o al de 1956, o al de 1810; probablemente tampoco sea distinto al 3 de Octubre del 2017. No pasa nada, porque No dejamos que pasara nada, porque No nos interesa cambiar nada, No es con nosotros eso que se llama Colombia, No somos ciudadanos.

No pasa nada porque No queremos vivir en democracia. Dirán que sí, que de tanto en tanto hay elecciones para ediles, concejales, diputados, alcaldes, gobernadores, congresistas y presidente. No es suficiente. Con un poder de convocatoria electoral que No llega al 50% (abstención del 63% el domingo) No podemos hablar de una verdadera democracia; No podemos hablar de representatividad con apellidos ilustres que se repiten como un carrusel infinito de caballos conocidos, mientras la rueda sigue girando, generación tras generación.

No pasa nada porque Santos No asumirá su descalabro político. No reconocerá que nada tenía que inventar refrendando los acuerdos con un plebiscito. ¿Será que No servirán de nada los años de hacernos el bobo con este gobierno? No creo que Juan Manuel renuncie, Santos No es Cameron, que luego de ser el padre gestor del Brexit al menos entendió que No podía seguir llevando un país que No le respalda, que No le aprueba. Por lo que he leído en redes sociales el plebiscito por el acuerdo con las Farc se confundió con una aprobación del gobierno Santos. Y el soberano se pronunció: No es No.

No pasa nada porque este país seguirá condenado en sus mezquindades, en su indiferencia, porque aquí los buenos No son más que los malos. Los malos somos más, los malos ganamos por goleada. Ser malo es ser indiferente a un hecho histórico y crucial. Ser malo es No votar, y esos malos este domingo fuimos el 63%. Si en Venezuela, país al que consideramos en la inopia, vota el 80% del censo, ¿Quién está en la inopia?

No pasa nada porque si hay lluvia No voto, yo No me quiero mojar.

No pasa nada porque la locura de un hombre tiene en jaque a un país. Probablemente la paz se firmará con un acuerdo que No va a ser mejor para Colombia y probablemente No sea tampoco peor para las Farc; en este nuevo acuerdo se tendrá que incluir a la oposición y contentar a su hambre de réditos, por lo que probablemente No se devolverán tierras, punto álgido y crucial para que el Centro Democrático No apoye al proceso.

No pasa nada porque el destino político de este país seguirá a merced de monstruos como las Farc o Uribe. Siempre nuestra suerte ha estado ligada a la voluntad de funestos tiburones, ahora los del No –algo asustados- apelan con ahínco a la generosidad de las Farc. ¡Qué ironía!

No pasa nada porque el país seguirá siendo del Sagrado Corazón, de la gente divinamente, de nosotros y No de la chusma; de momento No tiene cabida una periferia que sufre una guerra inútil y que votó mayoritariamente por No continuar más esta vorágine. No son mayoría los que están en el campo, pero ponen los muertos. Los que No ponen muertos, los del Poblado, han decidido por los de Bojayá, por los de El Salado. Esto también es parte de nuestra seudo democracia. Pareciera que No cabemos todos en esta barca.

No es No. No es nuestro miedo, No es supuestamente querer la paz pero No aceptarla cuando la tienes enfrente. En el fondo, pareciera que esto No es un país. Santos, No es No.