Hoy Jueves Santo hace más de dos mil años aconteció lo que se conoce como la 'pasión de Jesús', que inició con su captura en el Monte de los Olivos. Solemos ver toda esa época, que abarca desde el inicio del ministerio de Jesús hasta su crucifixión y posterior resurrección -de acuerdo a la tradición- como un tiempo remoto y extraño que sólo nos es familiar por las cientos de veces que a través de la vida, por medio de películas y libros y -por supuesto- lecturas bíblicas en las ceremonias religiosas, lo hemos recreado. Sin embargo, entre ese momento y el de hoy hay muchas más semejanzas de las que pensamos.


Lo anterior se debe a que dos milenios es un tiempo relativamente pequeño si de cambiar la naturaleza humana se trata, y querámoslo o no nuestras reacciones y motivaciones de ahora son sorprendentemente similares a las de aquellos habitantes de esa Judea dominada por Roma y regentada localmente por tetrarcas idumeos y procuradores romanos. Para el ejercicio de este artículo me centraré mayormente en similitudes con episodios de la vida colombiana.
EL MESÍAS
Para empezar -y esto no es cualquier cosa-, tanto en Colombia como en muchos países actuales, incluyendo nada menos que a Estados Unidos, vivimos a la espera de un Mesías, de un salvador que nos saque de la postración en la que siempre consideramos estar. Del mismo modo que, desde 1.500 años antes del nacimiento de Jesús, los judíos lo estaban esperando. Y pese a que se contaron por docenas los falsos mesías que surgieron -exactamente como ocurre en el mundo actual-, nunca perdieron la fe en que algún día llegaría.
HERODES EL GRANDE
La llegada de un nuevo Mesías, tanto antes como ahora, tiene el indefectible efecto de poner nervioso a quienes detentan el poder. Por eso Herodes el Grande, al enterarse de los rumores acerca del nacimiento de un supuesto 'rey de los judíos', mandó a ejecutar a todos los niños menores de dos años que había en Belén. Hay quienes dicen que Pablo Escobar, que nunca reconoció ese magnicidio a pesar de haberse adjudicado otros múltiples crímenes iguales o peores, en realidad no mató a Galán, sino que quienes lo hicieron fueron altos y tradicionales dirigentes del Partido Liberal, aterrados de que el recién llegado los sacara de la torta política.
JUAN EL BAUTISTA
En tiempos de Jesús había un tipo medio loco que se la pasaba vociferando en el desierto ante un grupo de personas a las que no les importaba chupar sol de lo lindo oyendo una y otra vez las mismas sandeces. Ese predicador, sin embargo, advertía a su extraño auditorio que pronto vendría otro a quien él no era digno de desatarle la sandalia. Creo que no se necesita ser simultáneamente un doctor de la Iglesia y de la política colombiana para hacer las respectivas analogías.
NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA
Cuando Jesús arranca a predicar, lo hace en Nazareth, la ciudad donde se supone que se crió. Pero allí no tiene buen recibo, y quienes acudían a la sinagoga se molestaban con los aires que ahora se daba aquel niño humilde que ellos habían conocido: "¿No es acaso el carpintero, hijo de María…?" Marcos 6.3. "¿…De dónde le viene a este tal sabiduría…?" Mateo 13.54. "No es este el hijo del carpintero?…" Mateo 13.55. No hay necesidad de ilustrar las decenas de miles de casos similares en la historia de Colombia, basta con mencionar -sólo por ser uno de los últimos- la cantidad de insultos que le han llovido a la joven conocida como 'Epa Colombia' por tener la osadía de ocupar un sitio reservado para personas de "mejor alcurnia'.
JESÚS EL POLÍTICO
Si Jesús reencarnase en la Colombia contemporánea les aseguro que no desentonaría, pues sus habilidades para la evasiva o para embolatar las cosas son dignas de un entrevistado de La W. Según se recordará, en el después conocido como 'Sermón de la Montaña' Jesús dice textualmente: "No penséis que he venido a abrogar la Ley o los Profetas; no he venido a abrogarla, sino a consumarla". Sin embargo, a pesar de que la ley mosaica ordenaba que "seis días trabajarás; el séptimo descansarás; no ararás ni recolectarás" (Éxodo 34.21), un sábado que sus discípulos tenían hambre y arrancaron unas espigas para comérselas les contestó a unos fariseos que le reclamaron: "El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado" Marcos 2.27.
PROPAGANDA NEGRA
Es sabido que los fariseos no gustaban ni un poquito de Jesús, así que para desacreditarlo ante sus seguidores, embelesados éstos por los milagros que hacía, aquellos decidieron acusarlo de magia negra: "Este no arroja los demonios sino por arte de Beelzebul, príncipe de los demonios". De haberse lanzado Jesús a un hipotético cargo de elección popular habrían inventado cualquier cosa para que los votantes salieran "a votar berracos".
USTED NO SABE QUIEN SOY YO
Obviamente me refiero a cuando Jesús, a la pregunta de Caifás acerca de si él es el 'Hijo del Bendito', responde: "Pues sí, lo soy; y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo entre las nubes del cielo". Marcos 14.62
JUDAS
Infortunadamente no todo puede ser idéntico, y en Colombia los bribones en lugar de suicidarse como arrepentimiento por sus malas obras -así como hizo Judas Iscariote- prefieren esperar los vencimientos de términos.
O, en el mejor de los casos, hacer ruidosas bacanales en sus palacios por cárcel.⁠⁠⁠⁠