En esta era de la posverdad cada quien engaña como quiere y puede, así el engañado sea el propio estafador. Andresito y Varito viajaron a Disney para conocer al Pato Donald y a juzgar por el trino del expresidente hijo de expresidente tuvieron una cordial y muy franca conversación con el hombre más poderoso del planeta. ¿Le creo a aquel que instaló un diálogo en el Caguán con una silla vacía? ¿Hasta dónde llega la verdad y hasta dónde la mentira?


Toda persona es libre de conversar y reunirse con quien quiera, y mucho más en este caso donde literalmente podemos aplicar aquel adagio de que “los burros se buscan pa´ rascarse”. Uribe y Trump están cortados por la misma tijera, esa que corta y hace sangrar por la orilla derecha. En cambio de Pastranita podemos decir que no tiene filo, es como un cuchillo romo.
El encuentro del día viernes santo sin Santos despertó polémica en Colombia, en la diplomacia colombiana existe tradición de dejar las relaciones con los presidentes de otros países a los Jefes de Estado, de hecho es una función consagrada en el artículo 189 de nuestra constitución. En la norteamericana existe la tradición de que los presidentes reciben a representantes de la oposición de otros países pero no a expresidentes. Al parecer ambas tradiciones se rompieron en la humilde casita de campo de Donald.
Me sorprendió que estos dos muchachos colombianos tan conservadores y católicos no estuvieran visitando los siete monumentos y prefirieran destinar el día de la pasión de Cristo en crucificar a Juan Manuel y el acuerdo de paz con las Farc. Estas quejas a papi Trump, esta penosa muestra de vasallismo producto de un neocolonalismo trasnochado no aporta mucho en estos momentos y denota una franca envidia de los expresidentes por un acuerdo que va hacia adelante a pesar de ellos. Es como una rabieta a la propia incapacidad.
Publicaciones de CNN y de Univisión le bajan el tono al tal encuentro, llegando incluso a cuestionar la presencia de Uribe en el mismo. ¿Será que Pastrana chicaneó más de la cuenta? Esta bajada de tono puede provenir de la misma Casa Blanca, a los asesores de Trump les toca estar haciendo malabares para aminorar los impactos por las desprolijidades de su jefe. No queda muy bien visto el andar abriendo una oficina de quejas y reclamos antes de reunirse con un gobierno aliado. La reunión entre Trump y el actual premio Nobel de Paz está programada en Washington para el 19 de mayo.
Lo increíble de toda esta situación es que en el 2010 Piedad Córdoba fue acusada de Traición a la Patria por Alejandro Ordoñez por lanzar una supuesta ofensiva diplomática internacional contra el gobierno de Uribe. Dirá Uribe, como el chapulín que es, que quien a hierro muere a hierro mata. Recordar es vivir mis queridos amigos.
Si bien la reunión no fue una reunión formal, no hay fotos ni notas de prensa ni nada de nada, es muy improbable que el tal encuentro no hubiese sido coordinado. Detrás de todo este entramado paradiplomático, como bien lo llamó el profesor de Uninorte Fernando Giraldo, está Marco Rubio, el senador maiamero quien es un férreo opositor de los gobiernos de Cuba y Venezuela. Entrar a esa fortaleza no es fortuito y menos encontrarse en un pasillo con el marido de Melania.
Como no tuvieron la amabilidad de subir ninguna fotico al instagram desconocemos, y seguramente desconoceremos, si fue sólo un estrechón de manos, un par de wiscachos para exorcizar demonios, o una media horita en el sauna. Tanto Uribe como Pastrana no han querido pronunciarse mucho al respecto, la oficina de prensa de Uribe lo calificó como “un encuentro social por intermediación de terceros”. Lo que sí es claro es la intención del mismo, deslegitimar al gobierno colombiano y minar el acuerdo de paz, no olvidemos que hay una promesa aún no cumplida por Obama de aportar 450 millones de dólares al Plan Paz Colombia. Y esta nefasta intencionalidad, a pesar de no ser nada nuevo, no es poca cosa, prueba de eso fue el comunicado escrito en el fino inglés con acento paisa de Alvarito dirigido al congreso estadounidense.
Pobres diablos estos dos, uno tiene una nostalgia infinita de poder, el otro no llega ni a eso, dado que poder nunca tuvo. La administración Santos no puede echar en saco roto esta amenaza, el loco no descansa y en parejas menos. En el entretanto Donald manda la madre de todas las bombas sobre Afganistán, casa pelea hasta con su espejo y atiende a este par de chifladitos (¿o será un trío con él?) en vez de ocuparse de su pareja, que en este caso no es la pata Daisy sino la bella Melania.