La mala educación

mayo 17 de 2016
Por Diana Carol Forero/ La policía retiró la semana pasada a casi 1.500 de sus miembros en desarrollo de un plan de transparencia que no parece suficiente para aclarar el agua turbia bajo su puente. Por otra parte, los negociadores de la mesa de La Habana dieron lo que algunos califican como un “salto cualitativo” al firmar un acuerdo que garantizaría el blindaje jurídico de los acuerdos finales, pero justo entonces salió al paso cierto ex presidente llamando a la “resistencia civil” contra el único proceso que podría darnos algo de paz en medio de semejante infierno. Por los mismos días decenas de adolescentes y niños declarados en resistencia pueril se fueron de juerga a las “ganchotecas” en los bares del “Bronx”.
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Los golpistas que no aman a las mujeres

mayo 16 de 2016
En Brasil estamos frente a un golpe de Estado. Le llegó la hora a Dilma Rouseff, como ya le había llegado a otros recientes gobiernos de la izquierda latinoamericana: Hugo Chávez en Venezuela, Manuel Zelaya en Honduras y Fernando Lugo en Paraguay. Con la excepción del sufrido por Chávez en Abril del 2002 se podría decir que han quedado atrás los derrocamientos acompañados de vozarrones castrenses y pistolas escupiendo por los aires. Los golpes de Estado, en esta era digital, están vestidos de falsos trajes democráticos.
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Optimismo punto com

mayo 13 de 2016
Juan Manuel Santos (ahora ya lo sabemos) se preparó toda su vida, no para ser presidente, como podría creerse -aunque también-, sino para esto que está a punto de ocurrir, para su momento de gloria, para su paso definitivo a los anales de la Historia Patria de este país: para recibir su soñado premio Nobel de la Paz, para convertirse en el Mandela colombiano, en el Churchill suramericano, en el Roosevelt latino.
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Indignación

mayo 13 de 2016
Puedo, con algo de esfuerzo, indignarme por la mayoría de las cosas que me parecen injustas, pero no lo suficiente sobre muchos temas, como por ejemplo, el tema del cambio climático (ni siquiera viendo el celebrado documental Una verdad incómoda, de Al Gore). En últimas ese asunto me aburre porque no puedo hacer a todo el planeta, y lo que en él sucede, objeto de mi afecto o preocupación. Prefiero que no haya ningún daño en él, por supuesto, pero no puedo decir que me encanta o luche por él, más de lo que me encanta el oxígeno y el nitrógeno en el aire. No quiero que las selvas se talen, que los ríos se sequen o que los glaciares se derritan, pero principalmente por razones estéticas, y no me gustarían los cambios que se generen, aun en el supuesto de que los efectos sean beneficiosos para la humanidad.
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¿Cambió una mujer al mundo?

mayo 12 de 2016
Si le preguntan a cualquiera que quién cree que ha sido la persona más influyente de la historia, lo predecible es que responda con algún nombre masculino. Ya saben: Jesucristo, Cristobal Colón, Charles Darwin, Alejandro Magno, Hitler, Napoleón, Isaac Newton, Albert Einstein, etc… Ni una sola mujer. Es lo habitual. Pero hay una teoría por ahí que, de ser cierta, significaría que el mundo tal como lo conocemos hoy, es el resultado de la decisión que tomó una mujer hace la bobadita de 3.350 años.
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Se me bajó la bilirrubina

mayo 12 de 2016
Por Jaime Romero Sampayo/ En honor a la verdad he de admitir que cuando se supo que Vargas Llosa estaba en los 'papers' de Panamá no me mordió la tristeza ni me vestí de luto ni caí en una crisis de penitencia. Es que ni siquiera me sorprendió, o la sorpresa fue del mismo tamaño de la del día que Ricky Martin confesó al mundo que era gay. No es que yo tuviera pruebas materiales de la flexibilidad "ideológica" de Vargas Llosa, sin embargo —y a la peculiar manera de investigación criminal del Padre Brown de Chesterton, que primero analizaba a la persona antes que a los hechos— sí que había suficientes indicios morales acerca de lo que don Mario era perfectamente capaz de hacer.
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Álvaro Uribe y el país menos inteligente del mundo

mayo 11 de 2016
Es sabido que Colombia no es un país que se caracterice por su inteligencia. Un vistazo a nuestra corta historia basta para corroborar lo ineptos que hemos sido, y lo elementales, y lo indolentes. Algunos hemos querido excusar la casi total ausencia de buen juicio de nuestra sociedad, atribuyéndosela a la inmadurez propia de la juventud. Pero nada que enmendamos, nada que resolvemos, nada que terminamos de crecer.
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