Uribe en mi facebook

diciembre 31 de 2015
LA COLOMBIA DE ARGOS PANOPTES Y yo aquí sigo, asombrado de ver cómo veinte millones de homo sapiens se comportan como gregarios de un rebaño que dirige un loco furioso, un auténtico psicópata. Todo en este país es muy raro.  Ahí, en fila india, van esos veinte millones de borregos que no hacen sino hablar pestes de un presidente a quien ellos mismos eligieron la primera vez, por órdenes de adivinen quién: sí, por orden directa de ese energúmeno, que supuestamente es un iluminado, una mente superior que todo lo ve, que todo lo sabe, un portentoso superdotado que de todo se da cuenta.
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Mirar atrás

diciembre 30 de 2015
Miro hacia atrás en estos días. Es una manía. Como si el tiempo pudiera fraccionarse en las hojas de un almanaque repleto de números. Doce. Treinta. Siete. Trucos de físicos y astrólogos. Es mejor la imagen de Heráclito: el mismo río que no es el mismo nunca. Sin embargo, caigo en la convención del calendario y miro por el retrovisor, ese pequeño espejo que sirve para ver a los que pueden matarme por la espalda. Así son los recuerdos, asesinos al acecho. Pobre hombre común, condenado a recordar.
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Una institutriz inglesa y la refinería de Cartagena

diciembre 26 de 2015
Barranquilla 2015 El domingo pasado me encontré con un colega y amigo que hace años no veía, y entre las cosas que me contó se detuvo en algunas de sus experiencias como administrador de contratos para la empresa encargada de la Ingeniería de detalle de la construcción de la Refinería de Cartagena. -Conocí muchas personas de diferentes partes del mundo, que cobraban millones por trabajos de un día. Eso es un mundo que quien no lo vive no lo imagina. -¿Alguna historia extraña? –Le pregunté. -Bueno, para montar una torre, trabajo de un día, debimos traer una torre grúa que se armó en dos días de trabajo y se desmontó en dos meses porque es especial y única en el mundo. Y quienes la montaron eran tailandeses. -Qué cosa rara. Dije yo. -No tanto, era una tercerización, la empresa era americana y contrataron a una firma de Tailandia para el montaje. Creímos por el nombre, que era americana, pero no, es de Tailandia. -¿Y cómo se llama? - L T Leonowens. Inc. Tiene mas de 100 años. -Anna y el Rey de Siam, le respondí yo. No me entendió. Quizá solo yo me entendí, y era lógico, andaba divagando.
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Navidad S.A.

diciembre 24 de 2015
Con seguridad, amigo lector, usted recuerda haber visto representados en el cine los sacrificios de animales que las tribus antiguas hacían para agradar a sus dioses. Sin ir más lejos, la Biblia está llena de historias que incluyen matazones de machos cabríos, con la cuales se intentaba apaciguar el explosivo temperamento del déspota e irascible Yaveh. De hecho, la mismísima muerte de Jesús en la cruz simboliza el sacrificio de un animal, si bien no de cualquier animal, sino de nada menos que el Cordero de Dios.
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Ministra Parody, ¿por qué diablos?

diciembre 23 de 2015
La Ministra de Educación terminó el año anunciando intervenciones en tres universidades; con el honesto propósito de proteger a los estudiantes, amenazó con procesos penales, congelación de recursos y remoción de directivas; en rueda de prensa y en tono firme comunicó al país que una vez más cumple a cabalidad con la tarea que le encomendó el presidente y que su deber constitucional es garantizar que la educación sea un servicio y no un negocio.
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Resérvame un vals

diciembre 19 de 2015
Montgomery, Alabama, Julio de 1918. En el Club Campestre de la ciudad hay una fiesta para los jóvenes de sociedad. En la fiesta destaca por su habilidad para el baile, conversación, belleza y energía sin fin, Zelda, la hija del Juez Sayres, Magistrado de la Suprema Corte de Alabama. Le dicen la “Chica Dorada”. A esa fiesta asiste un grupo de jóvenes oficiales que se entrenan en el cercano Campo Sheridan para formar parte de la Expedición Americana a la Gran Guerra en Europa. Uno de ellos es un joven de 22 años que ha dejado Princeton para enlistarse. Se dice que escribe bien. Oriundo de Saint Paul, Minnesota, de una familia orgullosa de sus orígenes. Le dice a la chica que está emparentado con el autor de la letra del Himno de los EEUU, F.S. Key. Eso no la impresiona y solo reserva unas pocas frases amables al joven, quien ignorado, se refugia en su vicio favorito desde los 15 años, la bebida.
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Frank

diciembre 17 de 2015
Hace unos años leí por ahí que en una ocasión coincidieron en una fiesta, celebrada en el famoso Chasen's, cerca a Beverly Hills, el escritor Mario Puzo, autor de ese novelón que es El padrino, y Frank Sinatra. Como se sabe, en la novela de Puzo se insinúa que el personaje del cantante Johnny Fontane -uno de los ahijados de don Vito Corleone, el protagonista- tuvo como fuente de inspiración a Sinatra. Durante la fiesta de marras, un mutuo y millonario amigo quiso presentarlos, para lo cual le sugirió a Puzo que lo acompañara hasta donde estaba el cantante. Puzo aceptó de mala gana, pero una vez hubieron llegado frente a Sinatra éste le dijo de frente al millonario que no tenía la menor intención de conocer al novelista. "Sabía que esto no era una buena idea", le recriminó Puzo a su amigo, mientras se retiraban.
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Te perdono, maestro

diciembre 16 de 2015
Antes de los veinte años creía que lo había leído todo. Por esos días mi cuarto de hombre nuevo era un reguero de libros y colillas, un paraíso para alguien que tenía la patológica necesidad de entenderlo todo y que había encontrado en la literatura la mejor manera de lograrlo. Esta combinación entre soberbia e inocencia terminó de golpe cuando llegó a mis manos un pequeño libro de relatos cortos de Jorge Luis Borges. Las tres primeras páginas de ese libro fueron definitivas; me hicieron olvidar de inmediato el memorable párrafo de Proust mirando el tiempo en una taza de té, la magia de Sancho Panza convenciéndose de la cordura de Alonso Quijano, el gesto atroz de Raskolnicov en el espejo, la ambición y la culpa de Macbeth, la belleza sentada en las rodillas de Rimbaud, las calles de Paris en los pies de Horacio Oliveira e, incluso, la saga de Macondo, la más entrañable e íntima de mis lecturas. A partir de ese instante fueron años de solo Borges, el anciano, el rebelde de traje, el ciego, el argentino, el anarquista, el vanidoso humilde, el maestro.
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