Barranquilla progresa, pero no se civiliza

abril 07 de 2018
Ha sido noticia en los últimos meses el cierre definitivo o temporal (que en ocasiones es para siempre) de varios recintos culturales en Barranquilla. El Parque Cultural del Caribe suspende por falta de dinero la continuación de las obras de la sede del Museo de Arte Moderno; asimismo, el Museo del Caribe cierra sus puertas, agobiado por una crisis económica que ha paralizado su funcionamiento. A lo anterior le podemos añadir el Teatro Municipal Amira De la Rosa, cerrado desde hace más de un año, requerido de mantenimiento y enredado en controversias sobre la naturaleza jurídica de su administración. Qué decir de la caída del techo, hace unos días, de los salones de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico, la cual se ha visto forzada a cerrar el recinto dejando a los alumnos sin aulas; si a eso le sumamos el cierre del Museo Romántico, el languidecer del auditorio de Comfamiliar, y el archivado proyecto de convertir en un centro cultural la antigua residencia de Meira Delmar, podría pensarse que la cultura en Barranquilla vive horas bajas. Los gestores culturales podrían decir que siempre han sido horas bajas, por el desinterés de los responsables.
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Volviendo al Saxofón del cautivo

marzo 31 de 2018
Cuando un autor publica una novela inspirada en hechos reales, como ocurre con El Saxofón del Cautivo (1977), de Ramón Molinares Sarmiento, una tentación del lector es buscar información sobre el hecho que lo inspira. Eso plantea para el autor un primer inconveniente: el reto de sostener el interés en el relato durante todo su desarrollo, dado que el lector conoce su desenlace. Hay un segundo punto a resolver: sostener la verosimilitud del relato de manera que no se deformen los hechos, o lo contrario, ceñirse de tal manera a la realidad, que termine convertida en un Roman a Clef cuando lo que se buscaba era hacer un relato de ficción. En este caso, estamos ante un logrado relato de ficción.
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Historias de un jurado de votación

marzo 17 de 2018
HISTORIA 1: LOS DECENTES Electora: Buenos días, me da los votos para Senado y Cámara del Atlántico, junto con la consulta. Jurado: Cómo no, ¿Cuál de las consultas? Electora: La de la Izquierda, -y señala-. Jurado: Aquí tiene. La entrega y la mujer se retira al cubículo de votación, pomposo nombre para las cajas de cartón donde se supone que los ciudadanos ejercen de forma segura su derecho al voto. A los dos minutos la señora se acerca furibunda y resoplando a la mesa: Electora: ¡Ustedes me están dando un tarjetón chimbo para la Cámara de Representantes! Jurado:¿Perdón? Electora: Sí, yo quiero votar por los Decentes, y no están aquí, al igual que la Alianza Verde. ¿Dónde están los auténticos tarjetones?. -La señora.fotografía el tarjetón, y escribe frenética en el celular-. Jurado: Señora, este es el tarjetón que recibimos, le estamos entregando la información de la Registraduría que tenemos. Electora: Los voy a denunciar a las redes sociales por tramposos, entregando tarjetones chimbos. ¡Agente!- -La señora llama a uno de los guardias, que se acerca, junto con la delegada. La señora presenta su queja. Delegada: Señora, los jurados entregan el tarjetón correspondiente, los partidos lo conocen de antemano y no hicieron comentarios, si los Decentes no están, es porque ellos no participan. Señora (exaltada y tomando foto de la delegada): No señor, aquí deben estar todos los partidos, esto es un fraude de mesa. Delegada: Señora, vaya a otra mesa y mire. La señora, junto con el policía y la delegada se acercan a dos mesas más. Finalmente, vota en la mesa y se va furibunda, mientras escribe en su celular denunciando su eventual irregularidad: “si pasa aquí, pasa en todo el país, el fraude esta cantado”
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El Hacedor de Reyes y Santos Duques

marzo 15 de 2018
Cinco siglos atrás vivía en Inglaterra Richard Neville, Duque de Warwick, más conocido como el Kingmaker por su habilidad de influencia para derrocar y coronar reyes. La obsesión por el poder, la necesidad de proteger el status quo, la intriga y la ambición definitivamente no son exclusivas de la isla británica ya que por estas latitudes tropicales también sabemos de letra menuda y nos podemos sentir muy orgullosos de haber parido a un Hacedor de Reyes criollo, quien trata de coronar a este Duque con la esperanza de que este títere le salga más Santo que el pérfido Nobel de Paz.
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Cinco minutos con Gustavo Petro y Álvaro Uribe

marzo 10 de 2018
Me he encontrado con Gustavo Petro solo una vez en mi vida, y quedé muy impresionado con él, impresionado desfavorablemente. Fue en una reunión política donde era el orador principal. Es un gran orador, pero al oírlo tuve la sensación de escuchar a un vendedor de automóviles de segunda clase, es decir, alguien tan seguro de sí mismo cuando habla de las bondades de su producto que llega a intoxicarte con información, como un profeta dueño de la verdad. Eran palabras bonitas, invocaciones a la justicia social, llenas de cifras y citas tan correctas, que en mi interior sentí que todo era falso y hueco; incluso fue afable, y su afabilidad me pareció siniestra.
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Come muertos

febrero 26 de 2018
Del cine salí conmovida. “I, Tonya” logra eso, curucutearte las fibras, desacomodarte de la butaca. Incomodarte. ¿Qué diablos me pasó en esa sala mientras veía absorta la historia brutal de una ruina, de una debacle, el relato paso a paso del fin de la carrera de la patinadora profesional Tonya Harding a sus veinticuatro años? Luego de días de preguntármelo, lo descubrí: me sentí miserable porque yo también hice parte de la horda de caníbales. Ese año en el que a la Harding la acusaron de pretender sacar del camino a su eterna rival, Nancy Kerrigan, mandándole a romper una pierna, me sumé a la sociedad estadounidense que se ensañó con ella y que no descansó hasta verla tocar fondo. Y eso me lo hizo ver una película barata sin grandes efectos especiales ni escenarios extraordinarios.
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Caserita no te acuestes a dormir sin comerte un cucurucho de maní….

febrero 24 de 2018
Hay canciones que definen el alma de un país, que más populares que los propios himnos nacionales. Pienso en temas como América la Bella, la canción de Katherine Lee Bates, que es casi un segundo himno de Estados Unidos; México lindo y querido o el Jarabe Tapatío, que son parte del ser mexicano; el tango la Cumparsita, de Rodriguez Matos, para Argentina y Uruguay; Mañana de Carnaval o Acuarela de Brasil, para el gigante suramericano. Qué decir de Alma Llanera para Venezuela. Para Cuba, las opiniones se dividen: hay quienes eligen la Guantanamera, el conocido Son Guajiro, o el que es tema de este texto, el Manisero (sí, así, con s) el son pregón compuesto hace 90 años por el músico e investigador musical Moisés Simons.
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Tomates y huevos para Timochenko

febrero 17 de 2018
En una reunión celebrada el pasado martes, coincidimos en una mesa un grupo de personas de muy variadas opiniones políticas. Estaban una candidata al Senado por Centro Democrático, dos uribistas declarados y varios antiuribistas. Pese a la pugnacidad del discurso en las redes, la conversación terminó en la necesidad de reducir el clima de agresividad que existe en esos espacios, sin que necesariamente cada parte cediera en su punto de vista. Cada facción reclamó sobre la caricatura que presentaban de la otra. En algún momento hablaron de mí, y dijeron que ellos veían que yo jamás respondo con la cabeza caliente, y mis conclusiones son muy pensadas. Yo me limite a decir una frase que siempre digo: no existen en el mundo ideas que sean blancas o negras, sino infinitos matices de gris. Por muy justa que sea una causa -pienso yo- siempre hay alguien a quien le hace mal, y a veces, mediante actos horrendos o inmorales, se logran algunos fines elevados, como se vio en la película Lincoln, donde se muestran las negociaciones para la abolición de la esclavitud, en las que mediaron algunos episodios de corrupción y soborno.
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El monstruo de las lavadoras

febrero 10 de 2018
La vida está llena de episodios, de irritaciones mayores y menores. Una de las menores es la actividad del monstruo de las lavadoras, un ente que parece habitar en esos aparatos, al menos en los que he tenido. Por muy cuidadoso que sea para poner pares iguales de medias en la máquina, el ente –no sé cómo llamarlo– hace estragos con ellas y se asegura de que alguna sin pareja emerja al final del lavado. Eso sin contar con que en ocasiones las telas que entran de un color terminan saliendo de otro. ¿Será que es un monstruo que se come todo a su paso, pero por alguna misteriosa razón vomita la comida dejándola de un color diferente? No lo sé, pero para esto último hay una explicación de aparente lógica: leí mal las instrucciones de lavado. Pero para lo de las medias no encuentro explicación, salvo la existencia del monstruo.
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